El 100% de la red telefónica exige audio.
No es solo un problema de audición o de habla. Es un problema de sincronía, derechos y autonomía. Descubre por qué las llamadas actuales son un muro infranqueable.
¿A quiénes estamos dejando fuera?
Más de 700.000 personas en Chile y 430+ millones en el mundo enfrentan este dolor a diario. Selecciona un grupo para profundizar.
Comunidad Sorda e Hipoacúsica
100% de la red celular les exige audio.
La red GSM es nativamente sonora. Los audífonos convencionales a menudo se acoplan al teléfono o el audio digitalizado es incomprensible. Las ayudas estatales actuales (como VIAD) requieren intérpretes humanos, vulnerando la privacidad y limitando la autonomía.
- Inaccesibilidad a urgencias reales (133/131 no tienen texto).
- Pérdida de independencia para citas médicas personales.
Trastornos del Habla y Afasias
La tiranía de los 2 segundos.
Pueden escuchar perfectamente, pero su respuesta oral puede ser más lenta o utilizar voces esofágicas (por laringectomías) que el teléfono distorsiona haciéndolas incomprensibles para el interlocutor.
- Si hay silencio por más de 2 segundos, el interlocutor asume que se cortó y finaliza la llamada.
- Discriminación sistémica en Call Centers.
Neurodivergencia y TEA
Sobrecarga sensorial y telefobia.
El audio de baja calidad y la presión de responder en tiempo real generan ansiedad severa o sobrecarga sensorial, llevando al aislamiento. La Ley TEA actual no cubre herramientas tecnológicas para la independencia diaria.
- Falta de un "buffer cognitivo" para procesar la información a su propio ritmo.
Las 3 Brechas Críticas
1. La Brecha de Tiempo (La Sincronía)
Las llamadas telefónicas exigen respuestas inmediatas. Las personas con tartamudez, afasia, o que necesitan usar un teclado para responder, requieren más tiempo de procesamiento. Al no responder rápido, el interlocutor asume que se cortó y finaliza la llamada.
2. La Brecha de Formato
La red celular tradicional solo transmite audio analógico o digital codificado. No soporta texto de forma nativa. Esto deja a quienes dependen de la comunicación visual fuera del sistema bancario, de salud y de emergencias que todavía insisten en validar a través de llamadas.
3. La Brecha de Privacidad
Las soluciones que ofrece el Estado (como VIAD) requieren intermediarios humanos (intérpretes). Un adulto pierde su autonomía si debe pedirle a su madre o a un tercero que le ayude a llamar al médico por un tema personal.
El Mundo Sigue Operando por Voz
La brecha no es solo tecnológica, es de acceso a servicios básicos. La incapacidad de realizar una llamada excluye a millones de:
Entrevistas de Trabajo
Los reclutadores prefieren la agilidad de una llamada telefónica para el primer filtro. Si no puedes contestar, asumen falta de interés.
Emergencias Médicas
Llamar al 131 (Ambulancia) o 133 (Carabineros) exige comunicación oral inmediata. El tiempo es vida, y el texto nativo no existe aquí.
Operaciones Bancarias
Para desbloquear una tarjeta o confirmar una transacción sospechosa, el banco exige validación de identidad por voz.
Atención al Cliente
Dar de baja un servicio de internet, coordinar entregas de paquetería o hacer reclamos sigue requiriendo largas esperas telefónicas.
¿Por qué fallan las soluciones actuales?
Existen intentos, pero ninguno resuelve el problema de raíz de manera autónoma, rápida, universal y 100% privada.
Video Interpretación (VIAD / Estatal)
Pérdida total de privacidad. Requiere agenda, internet estable y dependes de un tercero (intérprete) para cada asunto personal.
Google Live Caption
Solo subtitula, no te permite responder oralmente si no puedes hablar (no es bidireccional). Solo lees cómo te hablan.
Samsung Galaxy AI / Bixby
Restringido a teléfonos caros de alta gama. Su modo de texto no es verdaderamente fluido para conversaciones naturales.
Apple iOS Nativo (Live Speech)
Opciones de accesibilidad limitadas y fragmentadas. No permite la inyección o lectura fluida en llamadas GSM nativas directamente.